Consejos para un ajuste perfecto
¿Tus lentes te quedan demasiado altos en la nariz o se te resbalan obstinadamente a la menor oportunidad? ¡No estás solo! Es increíblemente común que los lentes necesiten uno o dos pequeños ajustes. Conseguir el ajuste perfecto es esencial tanto para tu comodidad diaria como para una claridad óptima de tu visión.
Con un poco de paciencia, puedes realizar fácilmente estos pequeños ajustes en casa. Aquí te explicamos cómo colocar tus marcos exactamente donde deben estar.
Demasiado alto o demasiado apretado
Cuando los marcos quedan demasiado altas, suele ser porque el ajuste es un poco demasiado apretado en el puente de la nariz o detrás de las orejas.
Ajuste las plaquetas nasales: Si sus marcos tienen plaquetas nasales metálicas ajustables, emplee los pulgares para aplicar una ligera presión hacia afuera. Si separas un poco más las almohadillas, el ajuste será más holgado y los marcos quedarán más bajos sobre la nariz.
Ajuste las patillas: Pase los extremos curvos de los lentes (donde descansan detrás de las orejas) por agua tibia durante 30-60 segundos para que el material se vuelva flexible. Nota: Evite el agua excesivamente caliente o hirviendo para proteger el acabado del marco. Una vez caliente, usa los pulgares para doblar suavemente las puntas de las sienes hacia arriba y así aflojar el agarre detrás de las orejas.
Demasiado suelto o demasiado bajo
Si tus lentes se resbalan constantemente, significa que te quedan un poco sueltos alrededor de la nariz o las orejas.
Ajuste las plaquetas nasales: En los marcos con plaquetas nasales ajustables, emplee los pulgares para aplicar una ligera presión hacia adentro. Al acercar las almohadillas, se reduce el espacio entre ellas, lo que ayuda a que los lentes se ajusten mejor al puente de la nariz y queden más elevados.
Ajusta el escudo de la sien: Calienta los extremos curvados de los brazos bajo agua tibia durante 30–60 segundos. Aunque el material es cálido y flexible, dobla suavemente las puntas de las sienes ligeramente hacia abajo y hacia dentro. Esto crea un gancho más seguro detrás de las orejas para evitar que se deslicen hacia adelante.
Consejos rápidos para el éxito
Tómatelo con calma: Haz siempre microajustes. Haz un pequeño ajuste a la montura, pruébatela en el espejo y vuelve a ajustarla si es necesario.
Manténgalas limpias: Limpie de manera regular las plaquetas nasales y el puente de los marcos de sus anteojos. Los aceites faciales naturales, las lociones y los productos para el cuidado de la piel son los principales culpables de que los lentes perfectamente ajustados se resbalen y se deslicen por la nariz.
Haz clic y aprende: Para obtener consejos adicionales sobre cómo solucionar problemas, consulta nuestra guía completa sobre cómo ajustar tus lentes.
Buscando asistencia profesional
Si te da miedo ajustar los marcos tú mismo, o si probaste estos pasos y aún no consigues que queden bien, ¡no te preocupes! La mayoría de las ópticas o tiendas de óptica locales estarán encantados de ajustar sus marcos. Disponen de herramientas especializadas para cerciorar un ajuste preciso y adaptado a tu estructura facial única.
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